domingo, 24 de noviembre de 2024

INTRODUCCIÓN


Objetivo:

Que los jóvenes de secundaria aprendan sobre las culturas prehispánicas de México de manera didáctica, pero sin que los recursos utilizados se conviertan en distracciones. El enfoque debe ser accesible y atractivo, asegurándose de que los estudiantes adquieran los conocimientos de forma efectiva y significativa.


¿Qué son las culturas prehispánicas?

Antes de empezar tienes que saber que el término “prehispánico” hace referencia a un período previo a la conquista española. De igual forma, se puede utilizar la palabra “precolombino”, dado que el significado es el mismo. Aunque, en este último, se hace hincapié al descubrimiento de América de parte de Cristóbal Colón.


Por tanto, cuando decimos que una cultura es prehispánica o precolombina, nos referimos a una población americana formada previamente a la llegada de los españoles.




¿En qué se caracterizaron las culturas prehispánicas?

A pesar del extenso territorio americano, buena parte de las culturas prehispánicas más importantes compartieron ciertas características como las siguientes:


  • El nomadismo y el sedentarismo

Si bien es cierto que ambos términos son antónimos, estos representan muy bien cómo era el territorio en ese entonces.


Por un lado, estaban las tribus nómadas y seminómadas, las cuales se dedicaban a la caza y la recolección como los chichimecas y los inuit. Por otra parte, se encontraban las tribus que modificaron su estilo de vida errante para convertirse en sedentarias.


El principal factor que influyó en este cambio fue la presencia de ríos, lagos y costas. De esta manera, nacieron las primeras culturas importantes como los olmecas y los chavines.


  • Las creencias politeístas

Otro aspecto importante de las culturas prehispánicas eran sus religiones politeístas, las cuales compartían una cosmovisión parecida. Por ello, definían al universo en tres planos: el inframundo, la tierra y el cielo.


Es un pensamiento parecido al de muchas religiones actuales, aunque en ese entonces las deidades estaban estrechamente relacionadas con la naturaleza.


  • La agricultura y sus actividades económicas

La cultura sedentaria impulsó el desarrollo de prácticas agrícolas, lo que supuso un gran avance como civilización. Por ello, los cultivos de maíz, cacao, chile y papas se hicieron populares en el continente. Siendo el maíz, uno de los más representativos.


Actividad

CULTURAS PREHISPÁNICAS DE MÉXICO

CULTURA OLMECA (1500-100 a.C.)

El nombre de esta cultura "OLMECA" significa "PAÍS DEL HULE" que es proveniente del azteca "ulli, hule o caucho".

 


Los OLMECAS se ubicaron en  las pantanosas selvas de las cuencas ribereñas de los actuales estados mexicanos de Veracruz y Tabasco, tuvieron una mayor extensión en el Valle de México llegando a ocupar los estados actuales de Oaxaca y Guerrero.



CARACTERÍSTICAS
Los primeros edificios ceremoniales.
• La estructura social.
• El dominio de la talla de piedras de gran dureza. Fueron los primeros en emplear la piedra en la arquitectura y escultura
• El juego de pelota
• El desarrollo de sistemas calendáricos y de escritura. Su sistema de escritura fue el precursor de los jeroglíficos mayas.

CULTURA MIXTECA (1500 a.C. – 1521 d.C)

Los mixtecos se llaman a sí mismos en su lengua "Nuu Savi", que significa "pueblo de lluvia".


La cultura MIXTECA habito una extensa región que abarca la parte occidental del actual estado de Oaxaca y parte de los estados de Guerrero y Puebla.



CARACTERÍSTICAS

  • La cultura Mixteca floreció en el sur de México desde el siglo IX hasta principios del XVI y sus miembros fueron los artesanos más famosos de México.
  • Sus trabajos en piedra y en diferentes metales nunca fueron superados por ejemplo los mosaicos de plumas, la alfarería polícroma decorada y el tejido y bordado de telas.
  • Una de sus contribuciones fueron los registros pictográficos en códices hechos sobre piel de venado que narran aspectos del pensamiento religioso, de los hechos históricos y de los registros genealógicos de su cultura.

CULTURA ZAPOTECA (1500 a.C – 1551 d.C)

Se hacían llamar ben´zaa que significa gente de las nubes en zapoteco.

CARACTERÍSTICAS
  • Lo Zapotecas fueron junto con los Mayas los primeros pueblos de Mesoamérica en desarrollar un sistema completo de escritura.

  • En el siglo VI a.C. desarrollaron un sistema calendárico y un sistema logo fonético de escritura que utiliza un glifo separado para representar a cada una de las sílabas de la lengua.

  • Tenían como costumbre enterrar a sus muertos en tumbas, con un significado especial.




CULTURA MAYA

Fue una de las tres grandes civilizaciones indígenas encontradas por los españoles durante el tiempo de la conquista, está conformada por un grupo de pueblos indígenas mesoamericanos perteneciente a la familia lingüística maya o mayense. Actualmente la lengua maya (también llamada yucateca) la hablan unas 350.000 personas en Yucatán, Guatemala y Belice.



Los Mayas han habitado en los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas, en la mayor parte de Guatemala y en regiones de Belice y Honduras. Los mayas forman la mayoría de la población campesina en Yucatán y Guatemala.


CARACTERÍSTICAS
  • Desarrollaron un sistema numérico avanzado que incluía el concepto cero.
  • Construyeron ciudades con templos, pirámides, palacios y plazas como en Tikal, Palenque y Chichén Itzá.
  • Desarrollaron un sistema de escritura jeroglífica utilizado para registrar eventos históricos, rituales y conocimientos científicos en códices.


CULTURA TEOTIHUACANA (200 a.C. – 700 d.C.)

El termino Teotihuacán significa "lugar donde los dioses han nacido" en idioma náhuatl. El lugar fue ocupado por primera vez en los siglos I y II a.C. De ser un pequeño asentamiento pasó a convertirse en una importante ciudad en el siglo II d.C., hasta cerca del año 700 d.C.

Tuvo su epicentro en la ciudad de Teotihuacán. En su apogeo, Teotihuacán era una ciudad de más de cien mil personas. No sólo fue la ciudad más grande de América, fue una de las ciudades más grandes del mundo antiguo.



CARACTERÍSTICAS

  • La ciudad de Teotihuacán se caracteriza por el enorme tamaño de sus monumentos, cuidadosamente dispuestos en principios geométricos y simbólicos.
  • Teotihuacán contiene más templos que cualquier sociedad prehispánica mesoamericana. Sus principales estructuras monumentales son el Templo de Quetzalcóatl con magníficas cabezas de serpientes emplumadas en las paredes, la Pirámide del Sol (la tercera pirámide más grande del mundo) y la Pirámide de la Luna.
  • Los primeros edificios Teotihuacanos están fechados en los años 200 a.C. y la pirámide más grande, la Pirámide del Sol, fue completada en el año 100 d.C.



CULTURA TOLTECA (700 d.C. – 1200 d.C.)

Los toltecas (en nahuatl, "maestros constructores"), fueron un pueblo nativo de México que emigró desde el norte de lo que ahora es México, tras la decadencia (en torno al año 700 d.C.) de la gran ciudad de Teotihuacán. Los toltecas conquistaron la ciudad de Teotihuacán en el año 750 d.c aproximadamente, y luego asentaron su población y su cultura.

Se establecieron en el centro de México, en la zona que ahora abarcan los Estados de Hidalgo, México, Tlaxcala, Morelos y Puebla.



CARACTERÍSTICAS
  • Los toltecas eran reconocidos como guerreros expertos y lograron expandir sus influencia militar y cultural en Mesoamérica.
  • Construyeron grandes ciudades como lo es TULA en el estado de Hidalgo, México.
  • Se tenía gran devoción a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada



CULTURA MEXICAS-AZTECAS

Dominó la región central de México entre los años 1325 d.C. y 1521 d.C. es famoso por haber establecido un vasto imperio altamente organizado.



CARACTERÍSTICAS:

  • Los mexicas-aztecas utilizaban la escritura pictográfica grabada en papel o piel de animales. Todavía se conserva alguno de estos escritos, llamados códices. Utilizaban el sistema de calendario que habían desarrollado los antiguos mayas.
  • La educación era obligatoria, muy estricta y se impartía desde los primeros años.
  • A las mujeres se les enseñaban todas las modalidades de los quehaceres domésticos y a los hombres se les inculcaba la vocación guerrera.
  • La religión tenía un papel importante, pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música.


CARACTERÍSTICAS DE LA RELIGIÓN AZTECA:

  • Numerosos dioses regían la vida diaria.
  • Los sacrificios, humanos y de animales, eran parte integrante de la religión azteca.
  • Para los guerreros el honor máximo consistía en caer en la batalla u ofrecerse como voluntarios para el sacrificio en las ceremonias importantes.
  • Se realizaban las llamadas guerras floridas con el fin de hacer prisioneros para el sacrificio.
  • El sentido de la ofrenda de sangre humana era alimentar a las deidades solares para asegurarse la continuidad de su aparición cada día y con ella la permanencia de la vida humana, animal y vegetal sobre la Tierra.


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PERÍODOS PREHIPÁNICOS DE MÉXICO & TENOCHTITLÁN

 Períodos Prehispánicos de México

Durante la época prehispánica en México o nuevo mundo, como lo denominaron los conquistadores europeos, el hombre fue evolucionando por diferentes etapas desde los nómadas primitivos hasta la conformación de destacadas culturas indígenas, con imponentes ciudades y desarrolladas tecnologías.

La época prehispánica de México se ha dividido en cinco amplios periodos. El Lítico corresponde a la época de los cazadores, el Arcaico a los inicios de la agricultura, el preclásico a las primeras aldeas, el Clásico a las primeras civilizaciones y el posclásico es la época de los imperios. 



Periodo Lítico o Paleoindio (30.000 a 7.500 años a.C.)

El inicio del periodo lítico Mexicano se establece con la llegada de los primeros pobladores, de los cuales se tienen algunas evidencias arqueológicas importantes que datan de hasta 30.000 años a.C como es el caso de los instrumentos de piedra para trabajos manuales y restos de animales hallados en El Cedral (San Luis de Potosí).

De estos primeros pobladores poco sabemos: estaban organizados en pequeños grupos nómadas, fabricaban herramientas hechas de piedra, hueso y madera, y sobrevivían de la cacería y la recolección. El perfeccionamiento de las técnicas líticas, permitió el desarrollo de grandes puntas de lanzas capaces de perforar la dura piel de los mamuts y mastodontes. La primera ocupación reconocida de la región fue por los cazadores Clovis, cuyas distintas puntas de proyectil se han encontrados en muchos sitios en Sonora. El Bajío es el sitio Clovis mejor conocido y más extenso reportado en México.

Periodo Arcaico (7.500 a 2.500 años a.C.)

El período Arcaico en Mesoamérica es poco conocido ya que ha sido muy poco estudiado. Comenzó aproximadamente en el 8.000 a.C., cuando terminaron las glaciaciones y el planeta entero sufrió un calentamiento global. Al subir el nivel del mar y disminuir el régimen de lluvias, disminuyó el número de vegetación comestible; los grandes pastizales son desplazados por bosques, lo que da origen al desplazamiento y poserior extinción de los grandes herbívoros.

El proceso de adaptación a las nuevas condiciones ocasiono un desarrollo de las tecnologías para el mejor aprovechamiento de las posibilidades del medio ambiente. Las armas se vuelven más pequeñas y afiladas ya que la caza de animales más pequeños como conejos, venados y diferentes tipos de roedores, exige de mayor distancia y precisión al cazador. El hombre crea el lanzadardos, boleadoras y diversos tipos de trampas. Este cambio tecnológico se acompaña con la manufactura de cestas para la recolección, transporte y almacenaje, y con la utilización de piedras de moler, morteros y machacadores creados en piedra pulida.

En Mesoamérica, la experimentación se orientó con preferencia hacia el maíz, el frijol y la calabaza. Junto a estos tres alimentos básicos se utilizó pimiento, aguacate, amaranto, mezquite, nopal, maguey, frutos de árboles, bellotas y nueces.

El periodo arcaico concluye con el descubrimiento de la cerámica hacia el 2.500 a.C.


Periodo Preclásico o Formativo (2.500 a.C. a 1 d.C.)

Los inicios del Preclásico están definidos por la economía de subsistencia basada en la agricultura, la formación de poblados y el surgimiento de la alfarería; la cerámica es uno de los atributos de las sociedades plenamente sedentarias. La cerámica mesoamericana más antigua se ha detectado en Puerto Marqués en la costa del Pacífico denominada Ceramica Pox (2.440 a.C.), la cual fue confeccionada con arcilla y desgrasante de fibra, por lo que se supone que sus antecedentes se encuentran en las cestas de fibra del Arcaico. Estas sociedades del 2.500 al 1.500 a.C. son igualitarias y mantienen unas relaciones sociales basadas en la solidaridad en relación con el control de los recursos.

Durante este periodo tiene lugar el desarrollo de la cultura olmeca, que resume todos los desarrollos culturales de los mesoamericanos de aquel tiempo. De esta cultura son los primeros indicios de escritura y del uso de calendario. Debieron tener una estructura social muy compleja que les permitió desarrollar su escultura y arquitectura monumentales. Los principales sitios de esta cultura son La Venta, Tres Zapotes y San Lorenzo, ubicados en la llanura costera del Golfo de México. Estos sitios corresponden a la llamada área nuclear olmeca.


Periodo Clásico (1 – 900 d.C.)

El Periodo Clásico de Mesoamerica está marcado por el surgimiento de sociedades estatales urbanas con gran número de habitantes, establecidas por sistemas jerarquizados de asentamiento con una estratificación social acentuada. Las ciudades eran cuidadosamente planificadas y trazadas con una clara distinción entre las áreas de habitación de la clase elite y las de la gente común, así como las zonas en que se realizaban procesos productivos y las que se dedicaban a actividades públicas.

La arquitectura pública adquirió mayores dimensiones y estaba dispuesta en núcleos cívico-ceremoniales. Algunas de estas ciudades, se convirtieron en los centros dominantes de sus regiones inmediatas, alrededor de las cuales se controlaban las relaciones políticas, comerciales y las expresiones culturales.

El comercio jugó un papel importante como elemento de interrelación entre estas grandes ciudades estableciendo relaciones tanto en el ámbito cultural, como en lo político. La religión ocupó un lugar muy importante en la estructura social como auxiliar del poder político. Presumiblemente, el clero monopolizaba el conocimiento de la astronomía, la matemática, la escritura y hasta el comercio y la política. Para los años 300 d.C., monumentos con textos jeroglíficos describiendo orígenes divinos que ilustran la transformación de la organización social desde jefes hasta majestades institucionales.

Durante la primera parte de esta época, Mesoamérica será dominada por Teotihuacan, ubicada en el altiplano mexicano, y cuya cultura es punto de referencia y marcará patrones que estarán presentes más allá de su área de influencia y en periodos posteriores. La ciudad Zapoteca de Monte Albán surgió para dominar mucho de lo que es actualmente Oaxaca. Los centros cívicos ceremoniales duraderos como Tikal, Calakmul, Palenque, Copán y otras decenas de ciudades de estados poderosos dominaron las tierras bajas mayas.


Periodo Posclásico (900 a 1521 d.C)

El Periodo Posclásico es la última etapa del desarrollo independiente de la civilización mesoamericana. Este periodo está marcado por seguir a la caída definitiva de las ciudades del Clásico y por los movimientos migratorios. Este periodo se marca por el surgimiento de grandes sistemas políticos marcados por grandes urbes como Tula y Tenochtitlan.

Las sociedades de este periodo siguieron desarrollándose sobre las mismas bases económicas que eran la agricultura y el comercio. La escritura fue una práctica firmemente establecida y sería un medio eficaz para registrar y reforzar actos rituales, hechos míticos, conceptos religiosos y eventos asociados a la vida de pueblos y gobernantes, lo que la convertiría en una de las fuentes de información fundamental sobre las sociedades mesoamericanas. El desarrollo de un sistema para el registro del transcurso del tiempo sería una de las consecuencias más relevantes de la representación jeroglífica y se convertiría, con la existencia de calendarios regionales, en uno de los rasgos característicos de Mesoamérica.

El Posclásico es el contexto histórico en el que florecieron pueblos como los aztecas y toltecas en el Centro; los mixtecos en Oaxaca; los tarascos en el Occidente; los huastecos en el norte de la llanura del Golfo de México; los mayas en la península de Yucatán y el altiplano occidental de Guatemala y los pipiles en América Central.


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Mito de Tenochtitlan: La ciudad en el lago 

Los mexicas habían salido de una isla llamada Aztlán, por cuyo nombre también son conocidos como aztecas, situada probablemente en algún lugar remoto al norte de Tenochtitlan. Este hecho está documentado, en especial en el códice conocido como la Tira de la Peregrinación, que es una tira de papel de maguey que representa el viaje del pueblo desde su salida de Aztlán. Los historiadores consideran que alrededor de los años 1150 y 1300 los mexicas peregrinaron por diversos lugares hasta asentarse en los lagos del Valle de México.

La mayor parte de las fuentes históricas señalan que la fundación de México-Tenochtitlan ocurrió en el año 1325. Esta fecha corresponde a la que declararon los propios indígenas en los años siguientes a la Caída de Tenochtitlan. Los estudios arqueoastronómicos indican que en ese año también ocurrió un eclipse solar, suceso astronómico que pudo ser tomado por los mexicas como un marcador mítico que pudiera legitimar la supuesta relación entre los toltecas y los tenochcas.

Huitzilopochtli dijo a su pueblo que fuera hacia nuevas tierras, también les ordenó que dejaran de llamarse aztecas porque a partir de ese momento serían todos mexicanos, así es recreado en el Códice Aubin y el Códice Durán.

La Tira de la Peregrinación señala que Aztlán estaba ubicado en una isla donde había seis calpullis (clan formado por un conjunto de familias) y un gran templo, probablemente dedicado a Mixcóatl, después que los mexicas llegaron a Teoculhuacan en el año 1-pedernal, partieron ocho calpullis encabezados por cuatro teomamaque (cargadores de los dioses); uno de ellos, identificado como Tezcacóatl, quien “cargaba” a Huitzilopochtli.

Según el mito, Huitzilopochtli ordenó que fundaran la ciudad donde estuviera "un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente". Siguiendo este designio, los mexicas deambularon por varios lugares, siempre en busca de la señal.
De acuerdo con la Tira de la Peregrinación, la gente de Cuitláhuac se separó del resto de los calpullis.
Más tarde, los mexicas llegaron al Valle de México y pasaron por varios pueblos, hasta que se asentaron en territorio de los tepanecas de Azcapotzalco, a quienes les sirvieron como guerreros mercenarios.

Finalmente, encontraron el sitio señalado por Huitzilopochtli en un islote del lago de Texcoco.

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sábado, 23 de noviembre de 2024

MUJERES EN LAS CULTURAS PREHISPANICAS: ROLES Y CONTRIBUCIONES

 En el mundo prehispánico, el papel de la mujer no se definía de manera individual sino de manera dual a partir de principios contrarios que se complementan y logran un equilibrio: lo femenino con lo masculino, el hombre y la mujer, el gobernante y la esposa.

En este sentido, las mujeres de nobleza desempeñaban un papel único: generar nuevos miembros de sus dinastías, asegurar que sus territorios, donde moraban sus dioses, siguieran siendo sagrados y sus hijos y nietos fueran gobernantes. Su poder era reinar, pero sobre todo engendrar en su vientre un miembro más en la dinastía, señaló.

Ellas detentaban un poder político impresionante, “en ellas se gestan los linajes, futuros reyes; no son objeto de intercambio, fueron educadas y preparadas precisamente para ser esposas y continuar los linajes. Son estrategas, forman intrigas, son guerreras, incluso asesinas, pero todas ellas son obedecidas por su pueblo, incluso, cuando enviaban un prisionero al sacrificio”.

Por su parte, una mujer común era aquella que no pertenecía a la aristocracia gobernante, pero también tenía un papel fundamental: tener familia y una descendencia. “Es importante entender estos aspectos desde la perspectiva de las propias culturas prehispánicas y no desde nuestros ojos y con base en nuestros conceptos”, señaló.

Entre estos pueblos, precisó, la mayoría de las mujeres formaban su familia cuando estaban sexualmente listas, es decir, al iniciar la menstruación y era una buena señal ser fértil y no morir en el primer parto; a los 30 años, las mujeres seguían procreando hijos, pero también eran abuelas. La esperanza de vida femenina se reducía a los 40 años como máximo, en este caso, una anciana que había sobrevivido a la etapa de la menopausia se le consideraba una mujer sagrada, porque casi ninguna llegaba a esta edad.

Actualmente numerosos estudios pretenden dar un giro y  evidenciar el importante papel  social, político y cultural de las mujeres, desentrañando una realidad histórica que no se había visto por la presencia de una fuerte carga ideológica androcéntrica.




Es decir, las mujeres en la historia representan un espacio más o menos importante en razón al modelo teórico académico que las mencione o bien que no las mencione. Con ello no pretendo decir que esta concepción de un mundo prehispánico machista sea totalmente errónea, lo cierto  es que la condición cultural social y política  de la mujer no era uniforme en todo el México prehispánico, pues mientras encontramos culturas que permitieron el acceso de las mujeres al poder económico y político, como la huasteca y la maya algunas otras se mantuvieron muy cerradas a la presencia femenina.

Una de estas teorías androcéntrica occidentales  considera que en nuestra cultura está muy  marcada la separación de lo femenino y lo masculino, que se evidencia con la desvalorización, menosprecio y sumisión de los que la mujer es víctima; condición que se replica en otras latitudes, por ello a inicios del siglo XIX  Frederick Engels en su libro el Origen de la Familia y la Propiedad Privada, define que en los inicios de la humanidad existía la promiscuidad y la propiedad común de bienes por el grupo; sin embargo la necesidad de restringir la procreación para involucrar al hombre en la protección y cuidado de los hijos trajo como consecuencia el establecimiento de la familia monogámica, a partir de entonces el hombre percibe que la mujer puede ser parte de su propiedad por medio del matrimonio (Engels; 1993). La mujer y sus hijos se vuelven dependientes y por ello “propiedad” del hombre, a decir del autor antes mencionado el matrimonio originó  la aparición de la propiedad privada y la formación de la familia como unidad económica de la sociedad, la cual estuvo no siempre estuvo caracterizada por el vencimiento de los derechos de la mujer (Engels, 1993).

Profundizando un poco más esta propuesta y tratando de devalar su perspectiva androcéntrica es importante  destacar que desde su origen este modelo establece que los  linajes de las sociedades más desarrolladas se construyen con un marcado sesgo androcéntrico. Por ello es importante rescatar los primeros estudios evolucionistas que buscan establecer las relaciones de parentesco. McLennan por ejemplo, propone las etapas por las que se han definidos las estructuras del parentesco y los protocolos de las uniones y relaciones familiares de toda la sociedad humana. Esta premisa evolucionista consideraba como antes se menciona que en medio de la promiscuidad primitiva la única filiación segura era la materna lo que  dio lugar a un sistema en el que el parentesco sólo seguía la línea de las mujeres. La evolución buscó que el hombre se comprometiera en la protección de los hijos y exigió la exclusividad sexual para garantizar la filiación paterna y a partir de ello se pasaría al parentesco basado únicamente en el vínculo del varón. Finalmente entonces se impuso la monogamia y la determinación del parentesco a través de varones y mujeres.

Es en este momento es importante subrayar que la perspectiva evolucionista, afirma que los linajes de parentesco estructurados alrededor de la filiación materna han sido considerados como los más salvajes y primitivos.  De esta forma sobresale como más avanzados y evolucionados (con el peso ideológico que esto lleva) aquellos linajes determinados por  el patriarcado. Esta perspectiva evolucionista  (Fox,1980)propone  cuatro principios en donde se transparenta  su marcada predisposición androcentrista de los estudios de parentesco:

1.- las mujeres engendran a los niños

2.- los hombres fecundan a las mujeres

3.- por lo general mandan los hombres

4.- los parientes primarios no se casan entre sí.

Estos principios claramente evidencian el predominio del hombre sobre la mujer definiendo implícitamente la superioridad de los mismos. A pesar de la propuesta evolucionista es preciso distinguir que  una sociedad organizada en sistemas de linajes, puede estar estructurada  en base a linajes matrilineales, patrilineales o de doble descendencia, por lo tanto no podemos  pretender  ver a estas sociedades con  una sola posibilidad de  organización.

 


 SOCIEDAD MEXICA

Tradicionalmente consideramos al pueblo mexica como un pueblo de guerreros, con dioses simbolizando la fuerza, el poder, la guerra; sin embargo omitimos que también se trata de un pueblo sensible, seducido por la naturaleza, la belleza y la sensualidad que representó a partir de poderosas diosas que eran reconocidas y veneradas a la par de sus contrapartes masculinas. De hecho en el mundo mexica la mujer humana o diosa representa  un misterio, lo incomprensible, aquello que escapa de la explicación rápida y práctica. Las Diosas femeninas eran consideradas  constructoras, protectoras, educadoras y bastión de la sociedad no podemos omitir que la figura de la madre en el mundo prehispánico jugó un papel determinante.

Importantes diosas como Xochiquetzal, Tonantzin, Coatlicue, Chicomecóatl y Teteoinan, Chalchiuhtlicue, Coyolxauhqui y Xilonen colman el panteón de dioses aztecas no  rivalizando con los dioses varones sino que complementando el equilibrio del universo con  lo que transparentaban la dualidad con la que se entiende su cultura.

La Coyolxauhqui representa a un personaje femenino desmembrado. El  mito azteca describe el nacimiento del dios Huitzilopochtli;  narra que el embarazo de la diosa madre Coatlicue, por unas plumas de colibrí que cayeron del cielo, enfureció a su hija Coyolxauhqui y a sus 400 hermanos, los Centzonhuitznahua (estrellas del cielo del sur), quienes decidieron matar a su progenitora.

Huitzilopochtli defendió a su madre de Coyolxauhqui, a la cual decapitó para después arrojarla del cerro de Coatepec. Este mito simboliza la lucha entre el Sol y la Luna. En ello reside la importancia del monolito de Coyolxauhqui —deidad lunar mexica—, descubierto en 1978 a los pies de la escalinata derecha del Templo Mayor de la antigua Tenochtitlán (Sosa, 2012).

Es controversial el papel de Tonantzin o Xilonen diosa del maíz pues durante la colonia se rescataron algunos de sus simbolismos en la figura de la Virgen de Guadalupe, su imagen representa a una joven doncella que cuida un campo sembrado de maíz.

Tosi la diosa abuela o diosa vieja era la encargada de instruir a las mujeres en el trabajo y cuidado del hogar pero también les daba los secretos de la coquetería y la seducción. La diosa abuela va a ser comparada en la religión católica con Santa Ana, por tal razón en todos los lugares donde tradicionalmente se le adoraba en la época prehispánica fueron sustituidos durante la colonia por iglesias dedicadas a la anciana madre de la virgen María.

Mictecacíhual o diosa de la muerte esposa de Mictlantecuhtli gobernante de Mictlán, “lugar de los muertos”, y tenía poder sobre las almas de los muertos.

Mictecacíhuatl se encargaba del noveno nivel del Mictlán, en el cual las almas desaparecían. Se le representaba constantemente trabajando en cooperación con su esposo y otras en conflicto. Su principal función era la protección de los huesos de los muertos.




 SOCIEDAD AZTECA

El mundo azteca consideraba a las mujeres  en un rol de dependencia respecto a los hombres,  de ello que su ámbito de desarrollo era el hogar y la crianza, por ello en el momento de su nacimiento el cordón umbilical era enterrado junto a la casa a diferencia de los varones cuyo cordón  era enterrado en el campo de batalla. Con esto quedaba sellado su destino del mundo doméstico para la mujer y el mundo público para los hombres.

En los distintos códices que se conservan de la época así como la cerámica y escultura dan cuenta de que las mujeres dependiendo de su linaje y oficio desempeñaban distintas acciones. Casi todas las mujeres hacían lo mismo, estaban en su casa, tanto las que pertenecían a la nobleza como al pueblo. Estas últimas  tenían una participación económica importante  pues intercambiaban  en el tianguis productos elaborados o cosechados por ellas mismas, además de animales.

Otras actividades que desarrollaban las mujeres eran como parteras, curanderas, astrólogas, las cuales eran muy respetadas y reconocidas dentro de la sociedad.

Una actividad respetada, con cierto prestigio  y bien vista por la comunidad era la prostitución; quizá uno de primeros oficios que adoptó la mujer. Las ahuianime  también llamadas alegradoras eran pagadas por el Estado y su función era acompañar  a los guerreros en el frente de batallas a efecto de evitar que violaran a las mujeres de los pueblos conquistados,  y aunque no se casaban mantenían una relación de respeto con el hombre, de tal manera que si eran víctimas de una ofensa, ésta se castigaba. Solo las mujeres que se dedicaban a esta actividad usaban sandalias,  todas las demás andaban descalzas. Por ello  los zapatos o cactlis eran una señal de las mujeres que ejercían la prostitución. Fray Bernardino de Sahagún las  describió  de la siguiente forma: “Se esmeran mucho en su cuidado personal, se bañan, se alisan el cabello, lo perfuman y lo adornan con flores. Sus huipiles son muy bonitos, están bordados y son de colores llamativos. Salen a ofrecer sus servicios en las encrucijadas y ahí están guiñando el ojo a los hombres mientras mastican su tzictli (chicle) y lo están tronando como si fueran castañuelas”.



 SOCIEDAD MAYA

En el periodo clásico de la cultura Maya es claro el predominio del hombre en las sucesiones políticas, en las reglas hereditarias y de estatus. Dominando su presencia en los contextos  políticos, religiosos y culturales. Sin embargo la dialéctica y dualidad entre los  géneros no presenta una importante diferencia. Cada individuo adquiere status dentro del grupo social tanto por filiación materna como paterna. Es decir aún que se trata de concebir a los mayas como una sociedad androcéntrica la posición de la mujer siempre se manifestarán con cierta importancia social en los grupos patrilineales, así como los varones en los grupos matrilineales. A lo sumo, en la literatura antropológica se hablará finalmente de tendencias hacia lo patri (masculino) o hacia lo matri (femenino).

Los arqueólogos que han profundizado en el estudio de esta cultura definen que sin duda las mujeres tenían la misma importancia que los hombres en la conformación de linajes, y que aún que no son muchos los casos pero las encontramos en cargos políticos relevantes. Se han encontrado inscripciones en las cuales algunos hombres de gobierno justifican su legitimidad en el poder y autoridad política en base a linajes de poder por línea femenina. La importancia femenina en estos casos parece que también fue simbólica. Si comparamos estas maneras de entender a las mujeres en los linajes mayas con los linajes de otras culturas, veremos prácticamente la misma realidad histórica (Curtis y Reade, 1995).

La manera de percibir a las mujeres en su rol político en un modelo amplio y flexible en relación con los varones y sin la rigidez de las reglas prescriptivas, nos la facilitan las inscripciones jeroglíficas. Según Benavides (2007) la información del pasado maya deriva fundamentalmente del análisis de imágenes e inscripciones jeroglíficas contenidas en diversos monolitos como estelas, dinteles, altares y tableros. De acuerdo a investigadoras e investigadores como Proskouriakoff(1994), Schele y Mathews (1991), Martin y Grube (2000), Krochock (2002),entre otras y otros, se sabe ahora que durante el periodo Clásico aparecieronen escena mujeres con roles políticos importantes. Algunas llegaron incluso atener poderes políticos casi absolutos. Otras, por ser esposas de gobernantes aparecen representadas con vestimentas ostentosas. El ser esposas también les daba estatus y rol político, ya que algunas de ellas jugaron el papel incluso de representantes de los gobiernos de sus esposos. Otras más, tuvieron importancia ritual, éstas aparecen representadas practicándose algún tipo de autosacrificio (como la señora Xoc de Yaxchilán, esposa de Escudo Jaguar). La importancia simbólica se manifiesta también cuando otras mujeres aparecen como referentes que legitiman la autoridad y el poder de ciertos gobernantes varones. En la actualidad, se ha registrado una gran cantidad de mujeres mayas ostentando poder político, tanto de facto como simbólico (véase Martin y Grube, 2000).



 MUJERES CON PODER SIMBOLICO 

En este grupo podemos mencionar a una gran cantidad de mujeres que aparecen en las inscripciones epigráficas y representaciones iconográficas como madres o ancestros de gobernantes, esposas de dignatarios, hijas de gobernantes cuyos esposos (aunque de otros grupos) llegaron también a ejercer poder político. Son mujeres que nunca llegaron a ser gobernantes pero por formar parte de estas casas fueron reconocidas, respetadas y algunas de ellas veneradas. Sus nombres fueron utilizados en ciertos casos para legitimar gobiernos. Formando parte de este grupo, podemos mencionar, a la esposa de YaxKuk Mo, fundador de Copán; la Señora Batz Ek (siglo VI), reina-madre de Caracol, Belice; la Señora Viento Cráneo de Calakmul y esposa de Escudo Jaguar, rector de Yaxchilán. Respecto a este sitio, la abundante iconografía del lugar ilustra ampliamente la importancia de varias mujeres en la vida política (Benavides, 2003).Entre los siglos VII y VIII se mencionan a personajes como Señora Escudo, Señora Dios C (posible esposa de Escudo Jaguar), Señora Calavera, Señora Ix, Señora 6 Cauac (quizá esposa de Pájaro Jaguar) y Señora de Yaxchilán (idem ). En el dintel 24 se muestra a Escudo Jaguar (Itzamnaaj Balam II) frente a su esposa principal, Na K’abal Xook, cuando ella se autosacrifica pasandose una cuerda por la lengua ( idem ).En el norte de Yucatán, al final del Clásico Tardío, en Chichén Itzá semencionan a la Señora Ton Ahau y a la Señora Kayam-Kuk, abuela y madre de Kakupacal Kauil y K’inil Kopol. Aunque se considera a estos personajes como compartiendo el poder político, al parecer Kakupacal Kauil fue el verdadero señor sagrado de Chichén Itzá. Este personaje apeló al culto de sus antepasados y al de ciertos dioses en la dedicación de la estructura 4C1 o edificio principal de Las Monjas. En el dintel 3 se manifiesta el carácter dinástico del edificio principal de Las Monjas. En dicho dintel se asienta el nombre del bisabuelo materno de K’ak’-u-pakal que llevó por nombre Chak-bolon-pet. Asimismo, en los dinteles 7 y 1 se proclama la identidad del abuelo materno de K’ak -u-pakal, de nombre Ho-sabak Ahaw (Ho-sabak-tok’), y en el dintel 3 la identidad de su abuela materna, llamada Ix-Ton Ahaw (García,2001:417).Las inscripciones jeroglíficas en el Templo de las Monjas y en el Templo de los Tres Dinteles también mencionan a Ix K’ayam como madre de K’ak’-u-pakal y K’inil Kopol (véase  Krochock, 2002:152-170). Pero fue K’inil Kopol quien dedicó hacia el año 878 d.C. el Templo de los Tres Dinteles a sus progenitores, U-chok-wahab e Ix K’ayam (idem).


Las mujeres en las culturas prehispánicas mexicanas desempeñaron roles multifacéticos que iban mucho más allá de lo doméstico. Fueron líderes, educadoras, comerciantes, artesanas y sacerdotisas, dejando una huella en la vida cotidiana, la economía, la política y la religión. A través de sus contribuciones en la crianza, la economía y la espiritualidad, las mujeres prehispánicas no solo sostenían a sus comunidades, sino que también influían en la dirección cultural y religiosa de sus sociedades. A pesar de que en muchas ocasiones la historia ha minimizado su importancia, los registros y estudios recientes han comenzado a destacar su papel esencial en la conformación de las civilizaciones prehispánicas, subrayando su relevancia en la identidad cultural de México hasta el día de hoy.



LOS DIOSES PREHISPANICOS

Las culturas prehispánicas de México, ricas en historia, mitología y tradiciones, han dejado un legado profundo a través de sus creencias religiosas y deidades. Desde las selvas de los mayas hasta las montañas de los aztecas y las llanuras de los zapotecos, cada civilización desarrolló su propio panteón de dioses que reflejaban su relación con la naturaleza, la guerra, la vida y la muerte. Estas deidades no solo representaban las fuerzas de la naturaleza, sino que también eran guías espirituales que dictaban las normas sociales, culturales y agrícolas de cada sociedad. A través del estudio de estos dioses, se puede entender mejor la cosmovisión prehispánica, sus valores y su estrecha conexión con el mundo que los rodeaba.


 DIOSES AZTECAS

Los aztecas eran una tribu nahua dotada de una identidad propia, con sus creencias y divinidades, que llevaron consigo en su marcha hacia el valle de México,en el siglo XIV. Aunque originalmente eran nómadas, en apenas doscientos años formaron uno de los imperios más importantes de la América precolombina.

A medida que iban conquistando y sometiendo pueblos,entraron en contacto con una amplia herencia cultural mesoamericana, que integraron a su propia cultura. De este modo, se fue desarrollando la religión azteca, una religión politeísta con un fuerte componente guerrero, en la que eran frecuentes los sacrificios humanos.

Algunos de los dioses mas importantes de esta cultura eran: 

  • Huitzilopochtli: Dios de la guerra, el sol y el dios patrono de los mexicas. Se le representa a menudo con plumas de colibrí y armas de combate.
  • Quetzalcóatl: La "Serpiente Emplumada", dios del viento, la sabiduría, la vida y el conocimiento. También era una figura cultural importante en otras culturas prehispánicas como los toltecas.
  • Tezcatlipoca: Dios del cielo nocturno, la guerra, la adivinación y la tentación. Era considerado una deidad dual, con aspectos tanto benéficos como destructivos.
  • Tláloc: Dios de la lluvia, el trueno y la fertilidad. Era una deidad importante para la agricultura y se le representaba con grandes ojos y colmillos.
  • Xipe Totec: El "Señor Desollado", dios de la fertilidad, la agricultura, las estaciones y la renovación. Su culto incluía rituales de renovación y sacrificios humanos.
  • Tezcatlipoca: Tezcatlipoca era un dios proveniente de la mitología tolteca, pero compartido por muchos pueblos mesoamericanos, entre ellos, los aztecas. Era el dios de la providencia, de lo invisible, de la oscuridad y de la creación.






 DIOSES MAYAS


Los dioses mayas eran deidades adoradas por los antiguos habitantes de la civilización maya en Mesoamérica. Eran seres divinos que representaban aspectos de la naturaleza, como el sol, la luna, el maíz, y también la guerra, la fertilidad y la muerte.

  • Itzamná: Itzamná estaba entre los dioses más antiguos e importantes de la religión maya. Era hijo del dios creador Hunab Ku, y estaba asociado con el dios sol, Kinich Ahau, y con la diosa Ix Chel.
  • Chaac: Era el dios de la lluvia, un dios particularmente importante para cualquier cultura con una fuerte base agrícola, como lo fue la maya. Cuenta la leyenda que llevaba un hacha en la mano con la que golpeaba las nubes para hacer llover.
  • Yum Kaax: También conocido como Yum Cimil, era un importante dios de la agricultura y la naturaleza en la mitología maya. Su nombre se traduce como "Señor de los Bosques" o "Señor de la Cosecha".
  • Hunab Ku: Es una deidad muy importante en la mitología maya. Era considerado el dios supremo y creador del universo según algunas interpretaciones de la religión maya. Su nombre se traduce como "Un solo Dios".
  • Ix Chel: Es conocida como "La Blanca", y es una de las diosas más importantes del panteón maya. Fue la esposa de Itzamná, uno de los dioses más poderosos. Juntos tuvieron 13 hijos, entre ellos Yum Kaax, dios del maíz, y Ek Chuah, dios de los mercaderes, el cacao y la guerra.
  • Kinich Ahau: Era el dios del Sol de la cultura maya, y a menudo se le representaba con un jaguar, un águila o un venado, animales que representan el poder. Se dice que era un generador de luz.
  • Ek Chuaj: Muchos dioses mayas tenían una naturaleza dual que reflejaba aspectos muy diferentes de la sociedad, y Ek Chuaj es probablemente el mejor ejemplo de ello. Aunque era el dios de los comerciantes y el cacao, también era el dios de la guerra, el caos y la destrucción.
  • Kukulkan: Uno de los dioses mayas más famosos era Kukulkan, la deidad del agua y el viento. Algunos sugieren que Kukulkan y el dios azteca Quetzalcóatl eran el mismo dios.
  • Ah Puch: El Señor del Inframundo. Conocido como el dios de la muerte, reinaba supremo sobre Xibalbá, el inframundo maya. Su imagen es la de un esqueleto grotesco y cadavérico, asociado con la descomposición y la destrucción. Se creía que era el responsable de llevarse las almas de los difuntos a su oscuro reino.




 DIOSES TOLTECAS

Los Dioses Toltecas logran ofrecernos una gran muestra del aporte cultural que recibió Mesoamérica antes de la llegada de la civilización y mitología azteca, es así como cada una de sus prácticas alcanzaron el impacto necesario para ser la inspiración de muchas otros grupos sociales relevantes.

Dentro del sistema de creencias de Los Toltecas orientado casi siempre por chamanes, se nota como este pueblo precolombino mantiene una esencia plenamente politeísta en la que si bien se manejan algunas divinidades como principales, se genera el espacio para la adoración de una buena variedad de entidades que hacen las veces de guía y fuente de protección.

  • Quetzalcóatl: Colmado de todo tipo de principios espirituales, este dios del conocimiento es también conocido como serpiente emplumada. Se le concibe como un ser supremo con una marcada dualidad que le permitía generar todo tipo de enseñanzas.
  • Tezcatlipoca: Equivale a la contraparte de Quetzalcóatl es un dios de naturaleza guerrera y un antagonista al que se refieren muchas veces como “espejo negro que humea” o “espejo empañado”.
  • Tláloc: Corresponde al dios de la lluvia y de las aguas, por lo tanto era indispensable su ayuda para cultivar la tierra.
  • Centéotl: Es un dios con una gran dualidad por lo que tiene una versión tanto masculina como femenina, se establece como patrono del maíz.
  • Itztlacoliuhqui: Es un dios oscuro al que se le adjudican desastres y miserias humanas, guarda relación con el frío al igual que con el castigo y el pecado.
  • Xochiquétzal: Diosa del amor, la belleza, las artes y los placeres, según el mito tolteca es la esposa del dios Tlaloc.
  • Mixcóatl: Dios y patrón de los cazadores, por lo tanto era a él a quien se encomendaban para tener el valor necesario para regresar con una buena presa.
  • Xipe Tótec: Es el todopoderoso dios de los trabajadores de oro, se le describe como divinidad sanguinaria que demandaba sacrificios constantes para proveer seguridad y prosperidad.




 DIOSES ZAPOTECAS

Como la mayoría de las civilizaciones mesoamericanas, los Zapotecas eran politeístas. Su dios principal se llamaba Xipe Totec. Compartían creencias de la tradición mesoamericana de la que eran y son parte, como el "tonal". Esta consistía en que cada vez que una madre esperaba una cría, el día del nacimiento se ponían cenizas en la choza donde vivía el recién nacido y al siguiente día la huella del animal que se formara sería el "tótem" del niño: aquel animal que lo representa y le da su personalidad.

  • Xipe Tótec: El dios principal de los zapotecas, aunque también aparece en otras culturas mesoamericanas como la azteca. Representaba la vida, la muerte y las resurección, y en algunas culturas como la zapoteca tenía varios nombres, poseyendo cada uno de estos nombres una función concreta en el ciclo de la vida zapoteca.
  • Pitao Cozobi: Dios del maíz y de la agricultura, siendo esta la principal fuente económica de la cultura debemos entender lo importante que era este dios para la cultura, existiendo numerosos ejemplos de sacrificios realizados para que este dios bendijera los cultivos del pueblo zapoteca.
  • Pitao Cocijo: El dios de las tormentas, la lluvia y los truenos, era otro de los dioses directamente relacionados con la naturaleza. Era uno de los principales dioses al ser venerado para que cayeran abundantes lluvias beneficiosas para la región, al igual que temido por lo problemas que podían causar las tormentas en la zona.
  • Coqui Bezelao: Al igual que en todas la grandes culturas la zapoteca también tiene un dios que representa el más allá, siendo en este caso Coqui Bezelao. Este dios es el representante de los muertos, del inframundo y el encargado de custodiar todas las almas de los fallecidos. Debemos tener en cuenta que en la cultura zapoteca la muerte era muy importante, existiendo grandes ejemplos en los rituales y en la vasijas funerarias.
  • Pitao Cozana: Una deidad tan antigua que incluso se cree que pueda provenir de otra cultura anterior cercana a los zapote Pitao Cozana cas. Era el dios de los antepasados, siendo el que defendía la alma de estos en el más allá.

  • Quetzalcóatl: Uno de los dioses más importantes de Mesoamérica como demuestra su presencia en varias mitologías como la azteca o la zapoteca. También llamada serpiente emplumada era considerada como la deidad del viento de los zapotecas, aunque se debe tener en cuenta que su importancia para los zapotecas era menor que en otras culturas.
  • Chilaila Gobitza: Era un dios muy relevante ya que era el encargado de la naturaleza y los fenómenos naturales, y debemos recordar la gran importancia de la naturaleza para zapotecas. No se sabe cuanto abarcaba el termino de "naturaleza" o si compartía elementos con otras deidades.
  • Pitao Peze: Al igual que en todas las civilizaciones la económica era un valor clave para los zapotecas, siendo este un dios muy importante para ello ya que representaba el comercio y la riqueza. Se considera que este puede ser otro de los dioses compartidos por otras culturas mesoamericanas, aunque con un cambio de nombre.





 DIOSES OLMECAS 

La religión era politeísta, creyendo en la existencia de una gran cantidad de dioses. Las fuentes en este aspecto son limitadas, y aunque conocemos a varios dioses olmecas se supone que debieron existir mucho más, siendo los más importantes de los que tenemos conocimiento.

Los dioses representaban elementos comunes en la cultura olmeca, siendo encarnaciones de las cosas más importantes para los olmecas. Algunos ejemplos son la agricultura, los animales o los elementos.

Algunos de los dioses mas reconocidos de esta cultura son: 

  • El jaguar: Como ya mencionamos antes, el jaguar, también llamado nahual, era el dios más importante de este pueblo, pues regía la fertilidad. Algunos estudiosos creen que el pueblo olmeca se consideraba descendiente de este felino.
  • El dragón: Parece que esta deidad combinaba rasgos de la serpiente, el jaguar y algunas aves. Era conocido también como monstruo de la tierra y se vinculaba al poder y la autoridad. Dentro de la religión olmeca, fue uno de los más representados, después del jaguar.
  • La serpiente emplumada: Cabe señalar que esta deidad es común en varias culturas mesoamericanas, como la maya o la quiché. También fue uno de los principales dioses de los olmecas, quien favorecía los cultivos de maíz. De la misma forma, se asociaba con la vida y era uno de los dioses del viento.
  • Homshuk: Ciertamente era el dios del maíz porque se representaba como un óvalo con rasgos humanos y de su cabeza brotaban diversos símbolos asociados a este grano. Recordemos que este alimento fue la base gastronómica y económica de muchas civilizaciones precolombinas, no solo de los olmecas.
  • Espíritu de la lluvia: Representado en esculturas como un niño, enano o joven, fue un pequeño dios que ayudaba a atraer la lluvia. Obviamente se asociaba a la fertilidad, el nacimiento y la nutrición.
  • El fuego o Huehuetéotl: En cuanto a este elemento, era representado como un anciano y tenía relación con el inicio y fin de los ciclos. Los olmecas celebraban la fiesta del fuego nuevo cada 52 años. Por último, los arqueólogos descubrieron además que fue uno de los primeros dioses en ser adorado por las culturas mesoamericanas.




El estudio de los dioses prehispánicos de México nos revela un universo complejo de creencias, mitos y rituales que gobernaban todos los aspectos de la vida de estas antiguas civilizaciones. Las deidades, con sus historias de creación, destrucción y renovación, eran el reflejo de las necesidades, miedos y aspiraciones de los pueblos que las veneraban. Hoy en día, estos dioses no solo son parte del pasado, sino que han dejado una marca indeleble en la identidad cultural de México, influenciando la religión, las festividades y las tradiciones modernas. A través del legado de estas deidades, podemos comprender mejor cómo las culturas prehispánicas interpretaron su mundo y cómo esas interpretaciones siguen siendo relevantes en la actualidad.





INTRODUCCIÓN

Objetivo: Que los jóvenes de secundaria aprendan sobre las culturas prehispánicas de México de manera didáctica, pero sin que los recursos u...